Olga Rodríguez: «El ataque a Irán es una guerra por recursos y hegemonía»

La periodista señala que la agresión en Irán busca consolidar la hegemonía regional, el control de recursos naturales y sus rutas de transporte, creando un escenario de inestabilidad que facilite la anexión ilegal israelí de territorios palestinos.

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Olga Rodríguez advierte que las promesas de libertad para el pueblo iraní carecen de credibilidad cuando provienen de actores que facilitan el genocidio en Gaza. Foto: El diario.es


3 de marzo de 2026 Hora: 22:19

En un exhaustivo análisis sobre la escalada de violencia en Oriente Medio, la periodista y experta en derecho internacional, Olga Rodríguez, denunció que la agresión ejecutada por Israel y Estados Unidos contra Irán carece de fundamentos legales y responde exclusivamente a una estrategia de hegemonía regional y control de recursos naturales.

Rodríguez subraya que esta operación, calificada cínicamente por el Gobierno de Benjamin Netanyahu como un «ataque preventivo», constituye en realidad un “crimen de agresión”. Según la analista, no existe justificación preventiva para bombardear una nación que no se disponía a atacar, una postura respaldada por relatores de Naciones Unidas que advierten que el «cambio de régimen preventivo» es un delito internacional.

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En su análisis, Rodríguez desmonta el argumento del programa nuclear iraní, calificándolo como un relato que Netanyahu utiliza desde 1992 para justificar su expansionismo.

«Israel tiene armamento nuclear. Irán, no», enfatiza la periodista, recordando que la agresión se produce a pesar de que Irán no posee armas atómicas y que los canales diplomáticos, mediadores por Omán, reportaban avances significativos justo antes del inicio de los bombardeos.

Para Olga Rodríguez, los motivos de esta segunda guerra contra Irán en menos de un año son estrictamente geopolíticos y económicos, centrados en consolidar la hegemonía regional de Israel y su proyecto colonial. Según la analista, mediante el uso de la fuerza se busca facilitar la anexión ilegal de territorios en Gaza, Cisjordania, los Altos del Golán y el sur del Líbano, mientras se asegura el control de las terceras mayores reservas de crudo del mundo y del estratégico estrecho de Ormuz, punto por donde transita el 20% del comercio petrolero global.

Asimismo, Rodríguez revela que esta agresión tiene como objetivo estratégico golpear la expansión de China al interrumpir el suministro del 13,4% de su crudo importado desde Teherán. Estas transacciones, que se realizan fuera de la órbita del dólar mediante inversiones o moneda local, representan un desafío directo al control financiero de Washington, por lo que el ataque busca no solo desestabilizar la región, sino obstaculizar el crecimiento económico de Beijing y reforzar la hegemonía del mercado energético estadounidense.

El análisis establece una conexión directa entre los ataques a Irán y la política de agresión contra Venezuela a principios de año. Rodríguez explica que el secuestro del presidente Nicolás Maduro y los bombardeos contra Caracas fueron entrenamientos y una estrategia de Washington para asegurar el acceso a las reservas venezolanas las mayores del mundo, previendo un posible cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán.

La periodista también señala la complicidad de la Unión Europea y el E3 (Reino Unido, Francia y Alemania). Cita las palabras del canciller alemán, Friedrich Merz, quien en junio de 2025 afirmó sin tapujos que «Israel está haciendo el trabajo sucio por todos nosotros«, refiriéndose a una ofensiva que ya ha dejado decenas de miles de civiles asesinados, incluyendo al líder supremo Alí Jamenei.

Finalmente, Olga Rodríguez advierte que el objetivo final de Netanyahu no es la libertad del pueblo iraní, sino la fragmentación de Irán en enclaves étnicos para debilitarlo permanentemente, utilizando figuras como Reza Pahlavi para instaurar un gobierno títere sumiso a los intereses sionistas.

La actual agresión contra Irán es la culminación de la estrategia de «máxima presión» de EE. UU. e Israel, intensificada tras la ruptura del acuerdo nuclear en 2018 y la reciente «Guerra de los Doce Días» en junio de 2025. Tras consolidar el genocidio en Gaza y extender sus ataques a Siria y Líbano, Tel Aviv utiliza el falso pretexto del «ataque preventivo» para ejecutar un cambio de régimen y desarticular cualquier resistencia a su expansión colonial en la región.

Olga Rodríguez sostiene que las excusas de «libertad» o «amenaza nuclear» son réplicas de la propaganda usada en Irak en 2003 para ocultar intereses económicos. El trasfondo real es el control del Estrecho de Ormuz y la urgencia de Washington por frenar el Petroyuán, ya que las exportaciones iraníes a China fuera de la órbita del dólar desafían la hegemonía financiera estadounidense y fortalecen la alianza estratégica entre Teherán y Beijing.

En conclusión, el análisis de Rodríguez define esta ofensiva como una guerra de elección para rediseñar el mapa de Oriente Medio mediante la fragmentación de Irán. El conflicto funciona como una cortina de humo que permite a Israel avanzar en la anexión ilegal de territorios palestinos y sirios, sacrificando el derecho internacional en favor de un nuevo orden basado en el control energético y la supremacía militar absoluta.

Autor: teleSUR: mr - JB

Fuente: El Diario.es